Arcadi Oliveres: “La banca ética es la única que se justifica en un sistema económico novedoso”

Por Grace Chávez y Paula Cros

Arcadi Oliveres es economista y docente en la Universidad Autónoma de Barcelona. Conocido por su faceta de activista a favor de la justicia social, es presidente de la ONG Justícia i Pau y ha participado en grandes campañas como la de apoyo a la Objeción Fiscal al gasto militar. Gracias a su trabajo de promoción de la banca ética, en 1999 fue elegido presidente honorario de la organización Finançament Ètic i Solidari (FETS).

¿La banca ética es un modelo de economía viable?

La banca ética forma parte de lo que sería una economía aconsejable, aunque evidentemente debería tener muchas otras facetas. Sin embargo, me atrevería a decir que la banca ética es imprescindible en todas las facetas de la actividad económica. Dicho de otra manera, toda la banca debería ser ética. Si no lo es, significa que la sociedad está muy mal.

 Usted defiende que el capitalismo es un sistema insostenible. ¿Tiene más futuro la banca ética que la banca tradicional?

Sí, la banca ética es la única que se justifica en un sistema económico novedoso porque pone el dinero al servicio de proyectos económicos viables que solamente necesitan financiación. No pone la economía al servicio del lucro, del beneficio, del interés o de la ganancia, que es lo que suele hacer la banca convencional.

 

“Los clientes de banca ética ponen el dinero al servicio de su actividad y no su actividad al servicio del dinero”

 

La morosidad en la banca ética es más baja que en la banca convencional, y aún más en las cooperativas de banca ética. ¿Se debe al modelo que plantea la banca ética o al tipo de clientes?

A ambas cosas, ya que los clientes que acuden a la banca ética ya entienden la economía cooperativa desde otro punto de vista o modelo. Los clientes de banca ética ponen el dinero al servicio de su actividad y no su actividad al servicio del dinero, con lo cual ya entran a formar parte de este negocio de banca ética. En consecuencia, son coherentes con ellos mismos.

Arcadi Oliveres en su despacho de la Facultad de Economía. Imagen: Grace Chávez

¿Por qué los gobiernos apuestan por la banca convencional y no por la banca ética?

Porque los gobiernos no representan a las poblaciones, sino que representan a los poderosos, aquellos que viven a costa de los demás. En ningún caso representan a los ciudadanos. Por lo tanto, hacen lo que desean aquellos que les han elegido. Y no les han elegido democráticamente, pero les han ayudado políticamente.

 Si la gente toma consciencia de la banca ética y aumentan los socios de ésta, ¿los bancos convencionales harán presión para que desaparezca?

Es completamente factible, pero para que esta situación se dé hace falta un crecimiento enorme de la banca ética. Esto le dará fuerza para poder enfrentarse a la oposición que los bancos convencionales le planteen. Pensemos que, hoy por hoy, todavía son demasiado pequeñas como para preocupar, ni que sea levemente, a la banca convencional. Por tanto, de momento la banca convencional no hará nada. Además, esto redundaría en un perjuicio de su prestigio cuando la gente supiera que trata de machacar a la banca ética. Creo que ahora, si son mínimamente inteligentes, no lo harán.

¿Qué medidas podrían tomar los gobiernos o la banca convencional frente el crecimiento de la banca ética?

El gobierno no puede tomar ninguna medida porque es una actuación perfectamente legítima y necesaria. Lo que puede hacer es ponerle trabas. Podría suponerle dificultades en cuanto a cifras mínimas de negocio, depósitos que deben tener o situaciones y tipos de créditos que pueden otorgar. Pero no creo que en este momento el problema sea el de las dificultades que pongan los gobiernos. El problema es que la gente empiece a tener confianza en la banca ética, ponga su dinero en ella y ésta empiece a crecer de manera más que proporcional al crecimiento de la banca convencional.

 

“Nos han acostumbrado a un sistema económico que lo único que pretende es el lucro y el beneficio”

 

Para según qué temas sí que hay movilización social, por ejemplo ahora con el movimiento Nuit Debout en Francia. ¿Por qué la gente no toma conciencia de la importancia que tiene la banca ética?

Quizá la banca ética no exija este tipo de movilizaciones sociales grandes. Lo que exige es una toma de conciencia. Primero, porque nos han acostumbrado a un sistema económico que lo único que pretende es el lucro y el beneficio. Este modelo se despreocupa de las finalidades éticas que pueda tener la actividad. En segundo lugar, porque el dinero es muy goloso y, al mismo tiempo, muy temeroso. La banca ética no ofrece necesariamente tipos de interés de usura ni operaciones de riesgo económico en las que se puede ganar mucho dinero –y también perder mucho–, sino no sería ética. Por tanto, aquellos que pretenden ganar cada vez más dinero no se sienten atraídos por la banca ética. El problema es que una parte importante de la población se mueve por estos parámetros de aumentar su fortuna o sus beneficios, algo poco conveniente.

¿Supone algún sacrificio formar parte de la banca ética? Por ejemplo, que no tengan tantos cajeros como sí los tienen bancos de la talla del BBVA?

Evidentemente. A veces supone sacrificios materiales, si entendemos por ello recorrer a la distancia para hacer cualquier operación. Aun así, hoy en día esto ha quedado casi –aunque no totalmente– resuelto. La banca ética ofrece una amplísima panoplia de operaciones por internet, con lo cual no tienes que moverte de casa. No es necesario ir a buscar una sucursal en la calle. Como mucho, la dificultad se puede encontrar en la falta de un cajero automático, pero hoy en día la banca ética ya utiliza cajeros automáticos convencionales. Además, excepto que se llegue a un límite, la banca ética no te cobra comisión, con lo cual, tampoco es un sacrificio.

 Usted es cliente de Triodos Bank. ¿Por qué eligió ese banco y no otro como por ejemplo Fiare?

Porque fue la primera banca ética que apareció en Cataluña. El día en que Fiare ofrezca una operativa tan amplia como la que puede ofrecer hoy en día Triodos, seguramente trabajaré con Fiare. Además, por su manera de haber sido fundada y por su operativa, prefiero a Fiare antes que a Triodos Bank. Al fin y al cabo, Fiare sale de la base. La banca italiana nace de distintas ONG’s que la han promovido mientras que Triodos, con toda legitimidad, no es otra cosa que una sucursal abierta en España de una banca con sede central en Holanda. Por lo tanto, para mí es más atractivo el proyecto que propone Fiare, aunque le falta acabar de madurar.

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Escaparate de la sucursal de Triodos Bank en la Av. Diagonal de Barcelona. Imagen: Anna Martín

Llama la atención que, aunque sí que haya cooperativas como Coop57, ninguno de los bancos éticos más importantes sean españoles. Fiare y Triodos Bank tienen sedes en España, pero son italiano y holandés respectivamente. ¿A qué se debe?

La historia económica y financiera del país juega un papel importante. Durante casi 150 años en España existían las cajas de ahorro, que no se llamaban banca ética pero sí que lo fueron en sus inicios. La gran diferencia con la banca ética es que estas cajas nunca renunciaron a su beneficio. Nacieron para satisfacer, más que necesidades éticas, las necesidades sociales de la gente. Esto se generalizó y permitió que los ciudadanos que antes, en su mayoría, no tenían ninguna cuenta corriente en un banco, empezaran a ser bancarizados. El problema fue la irresponsabilidad de los grandes bancos, como el Banco Santander, que presionaron para que las cajas de ahorro desaparecieran. Por tanto, aquello que no era del todo banca ética, dejó de ser un instrumento financiero. Hace 5 años, en España había registradas en el Banco de España 38 cajas de ahorro, de las cuales actualmente sólo quedan 2. Así pues, fue necesario crear pequeños bancos éticos para que trabajasen en este terreno.

El trabajo que realizan las cooperativas es distinto al de los bancos. Un claro ejemplo es OikoCredit, que financia proyectos en países del sur como África o Sudamérica. ¿Es un trabajo igual de importante que el de los bancos éticos?

Es igual de importante, aunque yo diría que con un riesgo suplementario, que es el de la estabilidad de la moneda. Una banca ética en España, da crédito aquí y espera que el cliente se lo devuelva en los plazos determinados y con los tipos de interés acordados. Si se da este crédito a una ONG o empresa situada en algún país en vías de desarrollo, se corre el riesgo de que, el día en que esta empresa deba devolverlo, necesite aumentar la cantidad de dinero a devolver. Seguramente no sea por su culpa, sino por la devaluación monetaria que pueda existir en su país. Por tanto, lo que hace OikoCredit es asumir un riesgo complementario.

EUA y Europa están ultimando un tratado internacional para el libre comercio, el TTIP. ¿Tendrá algún efecto sobre la banca ética?

Tendrá un efecto grave sobre las economías de los ciudadanos, especialmente de los ciudadanos más débiles. El TTIP está hecho a beneficio de las multinacionales y en detrimento de las poblaciones. Es el paradigma de la injusticia y del capitalismo más salvaje. Pretende es generar desigualdad. Por tanto, habrá menos posibilidades por parte de la gente de mantener sus ahorros en una banca ética o de trabajar en los proyectos en los que ésta trabaja. Así pues, esta banca puede sentirse indirectamente perjudicada por la puesta en marcha del TTIP.

Actualmente hay un movimiento estudiantil internacional que propone replantear el enfoque del pensamiento económico. ¿El papel de las Universidades, en este sentido, es importante?

Es clave y a la vez vergonzante porque debería ser el instrumento número uno. Allí donde radica el pensamiento es en las universidades, o por lo menos donde debería radicar mayoritariamente, y son los que deberían hacer reflexión sobre la situación. Hasta el momento, llevamos ocho años de crisis económica generalizada y yo no he visto, ni en las universidades españolas ni en las catalanas, ninguna reflexión a fondo sobre el desastre de sistema económico que nos ha conducido a esta situación. Las universidades han sido decepcionantes en este sentido. No han cumplido su misión y esto es un deber moral que se les debe exigir constantemente.

Usted trabaja en la Facultad de Económicas de la UAB. ¿Se enseña el tipo de modelo económico de la banca ética o el tradicional?

Aunque estoy trabajando en esta Facultad, llevo desde 1992 sin dar clases en ella. Las doy en otras Facultades como la de Comunicación, la de Derecho o la de Políticas. En 1992, hace 24 años, me di cuenta de que lo se enseñaba en la Facultad de Económicas era puramente el neoliberalismo, al que ideológicamente soy contrario. Aquí tengo el despacho y la única experiencia que tuve en cuanto a enseñanza fue hace siete u ocho años. Fue cuando un grupo de estudiantes de la Facultad de Económicas, descontentos con el tipo de economía que les enseñaban, nos pidieron a unos cuantos profesores si podíamos impartirles una asignatura de libre elección, que reconoció el rectorado y que se llamaba Economía Crítica. La impartimos, al margen del plan de estudios, durante un par o tres de años.

 

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Arcadi Oliveres en la Facultad de Comunicación de la UAB, donde imparte clase.     Imagen: Sara Farré.

¿Hay algo que se pueda hacer desde la banca ética para fomentar que las universidades enseñen este tipo de economía?

Si fueran un poco más potentes, los bancos éticos podrían equiparar aquello que están haciendo los bancos convencionales. Los grandes bancos, empezando por el mayor banco español que es el Santander, tienen programas en las universidades para enseñar lo contrario a lo que yo deseo. Si los bancos éticos tuvieran un mayor crecimiento podrían impartir cursos en dirección contraria, por decirlo de alguna manera.

¿Usted es optimista en cuanto al futuro del sistema económico?

Yo siempre soy optimista. Pienso que, a la larga, la economía debe mejorar. Debe hacerlo, y no porque los que gobiernen piensen cambiar, ya que ellos no piensan cambiar nada. Es la gente –las clases populares, la opinión pública, los estudiantes y los trabajadores–, la que puede conseguir que las cosas vayan cambiando. Eso sí, ayudados por algo muy importante, que es que el sistema económico actual es tan perverso en lo que se refiere a temas medioambientales que lo estamos agotando y destruyendo. Cuando la gente se dé cuenta de que no queda aire respirable, que no queda agua potable o que no queda petróleo, entonces pensarán que ha llegado el momento de cambiar el sistema. Esperemos que no sea demasiado tarde.

 

PARA SABER MÁS SOBRE ARCADI OLIVERES…

Biografía: una larga trayectoria como activista

Conferencia: Los costes de la industria armamentística

Arcadi Oliveres: “El negocio del sistema es hacernos más pobres”

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